28 septiembre, 2006

Coneja

¡¡Qué bien, ya tenemos circo montado!!
Un añito de desvío de atención hacia un asunto irrelevante y justo después ya estamos en campaña preelectoral. Todo planeado, todo encaja.
La futura coneja (todavía no lo es, aun lleva pocos) apodado por algunos como el azote de la monarquia o el torpedo de la república en la línea de flotación de los reyes, nos deleitará durante estos próximos 12 meses (o 14 o 16) con toda una caterva de poses, gestos y demás actitudes prediseñadas por expertos y escupidas por todos los medios de comunicación que diariamente saltan a nuestros ojos.
Y yo que pienso que eso de quedarse embarazada debe ser la única manera que concibe de engordar porque visto lo visto (mira y ve) (y más) ya no creo que se pueda dudar de que esta chica sufre algún trastorno de la conducta alimenticia.
Y es que todo este circo solo sirve, aparte de generar dinero, para desviar la atención de lo realmente importante. El debate que se genera sobre la ley sálica sí o ley sálica no es absolutamente estéril y su única función real es la de no buscar lo que realmente desea la gente. Que riga un rey o una reina a nosotros nos da igual, y no es por reclamar la república, es una simple constatación de la relevancia que tiene para el currito, para el que tiene que levantarse diariamente para ir a trabajar.

No hay comentarios.: