28 abril, 2007
26 abril, 2007
23 abril, 2007
Ilegitimidad o nulidad
Lo cierto es que iba a escribir una rayada sobre la vergonzosa tramitación de la ley de memoria histórica y el mercadeo que se traen con ella, pero se me ha cruzado por el medio esto.
Iba matando canallas, con su cañón de futuro.
Escrito por
aitor
a las
12:22 p. m.
0
comentarios
06 abril, 2007
Pues mira como mola
Que sea Semana Santa y que llueva.
Venía de comer al trabajo y me he llevado una alegría ¡porque está lloviendo! Y es que no hay mayor felicidad para un ateo [(o agnóstico), que si bien "le da igual la religión", lo que no traga es a la iglesia y toda su parafernalia], que está currando toda la Semana Santa que llueva. Y mejor así, que haya una lloviznilla, que deje con la intriga de "¿lloverá dentro de dos horas?".
¿No nos llueve en Carnestolendas? Y aun así salimos. Porque la creencia, en este caso el paganismo, no está reñido con lo que se celebra o se deja de celebrar
¿He dicho que llevo trabajando toooooooda la semana santa?
Nunca tenemos lo que queremos pero, joder, es que llevo desde el Domingo aburriendome en el trabajo como nunca lo he hecho. No tengo nada que hacer y cuando digo nada es nada. Y encima cuando salgo, no hay nadie para salir a tomarla. Arghhh.
Escrito por
aitor
a las
4:05 p. m.
0
comentarios
01 abril, 2007
El día después.
¡Qué decir!
Pues lo que le he dicho a todo con el que me he cruzado: No quepo en mi de gozo.
Por todo lo que ha salido bien y por todo lo que ha salido mal, corroborando que estoy en la decisión correcta.
Por un lado el tifo, el banderón, las pancartas, la gente, el partido, esos kalimotxos y esas inglesas, el frío, mi chilaba y mi incompetencia a la hora de ligar.
Por otro cierta actitud que me corrobora que mi lugar está lejos de aquí. Pero incluso esto me hace feliz.
¿Felicidad? Paparruchas para débiles de mente. No existe, pero el estado en el que ahora mismo me hallo y en el que llevo durante toda la mañana es algo indescriptible aunque ya alguien anteriormente le haya puesto una etiqueta.
Agrado por el buen trabajo hecho; propio, común y ajeno. Ver disfrutar a gente a la que tienes aprecio. Saber que una victoria de los pobres vale millones de veces más que una de los ricos. Haber elegido el mejor día para no ir a trabajar.
Quizá sea por la falta de horas de sueño, por la amalgama de sentimientos encontrados o por el simple hecho de la victoria pero por favor, solo una vez por temporada, que esto es demasiado dulce como para pervertirlo acostumbrándose a ello.
Escrito por
aitor
a las
10:52 a. m.
0
comentarios
